La presión de leer un número

Hace años, antes de descubrir las páginas tipo goodreads y los blogs literarios, leía lo que quería, cuando me apetecía sin pensar en si había leído mucho o poco ese mes (o año), o en si llevaba mucho tiempo con un determinado libro y “tenía” que acabarlo ya. Si me tiraba, por ejemplo, dos meses con la misma novela no pasaba nada, ni si quiera era algo en lo que pensara entonces. Ya acabaría cuando tocase, no había prisa. Leer no era una cuestión de tiempo ni de números. Leer consistía en disfrutar de la historia, en no soltar el libro ni cuando se suponía que tenías que estar haciendo los deberes de clase, y en convencer a tu mejor amiga de que se leyera esa novela que tanto te había gustado. Aunque fuera de Feredico Moccia.

Con el paso de los años la esencia sigue siendo la misma pero de una forma completamente diferente. A raíz de conocer la existencia de blogs literarios (allá por el 2009) me empecé a dar cuenta de lo mucho que leía la gente. Cuando me registré en aNobii (¿alguien se acuerda? ¿seguirá existiendo?) y empecé a anotar mis lecturas, me di cuenta de lo poco que leía yo en comparación con los otros. Entonces fue cuando empecé a meterme presión por leer más. Poco a poco se fue volviendo una cuestión de tiempo y números. Si mi lectura anual era por aquel entonces de 13-15 libros, quería llegar a los 20, y al año siguiente a los 25, como si leer más fuera a tener algún tipo de premio o me fuera a hacer “mejor lectora”. Pero la verdad es que no hay buenos o malos lectores, simplemente distintos, y creo que el único premio que tiene es aquel que cada uno le quiera dar: entretenimiento, adquirir conocimientos, que te haga reflexionar… Y aunque me gustaría ser una persona que lee 100 libros al año (únicamente por esa frase tan sabia que dice: “tantos libros y tan poco tiempo”), lo cierto es que no lo soy y me conformo con ser simplemente alguien que lee y lo disfruta. Sin tiempos ni números. Sin obligarme a hacerlo cuando no me apetece porque “tengo que acabar de una vez este libro”, o sin pensar en escoger aquel más fino para añadirlo cuanto antes en la lista de leídos.

Puede parecer una bobada pero, aunque ahora no me pasa apenas, antes tenía épocas donde sentía presión por leer. Pero ¿presión por qué? Si es algo que se hace para uno mismo y no hay que rendirle cuentas a nadie (a no ser que sea tu trabajo, claro, pero no estoy hablando de eso). Creo que esto puede ser, en cierta manera, consecuencia directa de los blogs literarios: en mayor o menor medida enseñamos los libros que nos compramos (o sucedáneos), hacemos resúmenes mensuales o anuales de nuestras lecturas, nos marcamos retos de leer ‘x’ libros al año… y pienso que esto puede ejercer una especie de presión social, porque quieres demostrar que tú también lees mucho y que eres un “buen lector”. ¿En vuestro entorno hay aficionados a la lectura que sean totalmente ajenos a este “mundillo” y que lleven un recuento de sus lecturas mensuales o anuales? ¿Y que se marquen retos de leer ‘x’ número de libros? No digo que no los haya, pero creo que es mucho menos frecuente hacer esto si eres una persona ajena al mundo literario que se ha formado en la red.

OJO, no estoy diciendo que esto esté mal ni mucho menos. Solo que yo, a raíz de esta reflexión y darme cuenta de cómo ha cambiado mi forma de enfocar la literatura a partir de estos hechos, quiero volver a lo básico, a relacionarme con ella como antes. No sentirme presionada por tener “7 books behind of schedule”, o pensar si llevo con un mismo libro dos días o dos meses. Porque esto es algo que no me pasa en ningún otro ámbito. ¿Os imagináis hacer recuento del nº de capítulos de series que veis al mes o marcaros 100 discos a escuchar en un año? Igual alguien en el universo lo hace pero a mí ni se me ocurriría, ni le veo utilidad. Entonces ¿por qué con los libros sí?

Esto es lo que yo quiero cambiar: dejar de preocuparme por los tiempos y los números, no sentirme mal si no leo nada en un mes o no pensar en si alguien me va a juzgar por leer 50 sombras de Grey y que me guste (este es otro tema que daría para rato: cómo internet, o la gente, nos puede condicionar a la hora de leer según qué cosas). Así que de momento he decidido dejar de usar goodreads para marcar qué estoy leyendo o qué puntuación le doy, también quiero dejar de pensar en notas durante un tiempo. Se acabó el reto anual y el marcar fechas de empiece y acabado. Sí que lo seguiré utilizando como whislist y para cotillear libros y lecturas ajenas. Esto no quiere decir que vaya a dejar de hablar del tema, el twitter y el blog (pero sobre todo el primero) seguirán estando ahí para comentar todo lo que me apetezca sobre ello. Pero por ahora me apetece volver durante una temporada a lo básico y simplemente leer.

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